Y esto… ¿A qué sabe?

¿Quién dijo que la traducción es algo monótono? En ocasiones, los traductores tenemos que echar mano de nuestra capacidad creativa para llevar a cabo nuestros encargos._20170304_123455

Un ejemplo de ello es la traducción culinaria. ¿Quién no ha visto alguna vez un menú de un restaurante con platos difíciles de entender? ¡Imaginad cuando hay que traducirlos a otro idioma!

En ocasiones, la traducción tiene poco éxito y surgen nombres de exquisiteces sin sentido que invitan más a levantarse e irse que a disfrutar de los manjares. Y no ocurre sólo con nombres complicados sino con platos básicos o con productos nacionales que no existen en los demás países.

Vale, sí… puede ser que ir a cenar con un traductor a un restaurante lleve inevitablemente a una conversación sobre lo acertado (o no) de los términos escogidos (no lo podemos evitar), pero es que a veces sobra literalidad de palabras o hay una equivocación en la acepción de la palabra escogida que lleva a los hambrientos clientes a soltar una buena carcajada. ¿Qué pensarán los pobres turistas cuando pidan Nice Sauce en vez de bonito en salsa en un bonito restaurante con vistas al mar? O si piden Big Holes y les presentan un buen plato de boquerones. Y para la sobremesa un Coffe Cut  entendiendo claramente que tiene que ser un cortado. Estos españoles… (sí, sí, son casos reales).

Y si esto ocurre con platos simples imaginad la labor del traductor cuando se enfrenta a nombres como <<reliquias de ternera en su salsa con virutas de trufa>>. Conseguir que las cartas, los menús y la publicidad de un restaurante salgan airosos de los entresijos de la lengua es toda una estrategia de marketing necesaria para que el bar / restaurante de una buena impresión a sus clientes.

Ahora decidnos vosotros, ¿os habéis encontrado casos similares? 😃

Marta

2 comentarios sobre “Y esto… ¿A qué sabe?

  1. Yo hice mi Trabajo de Fin de Máster precisamente sobre el lenguaje en el mundo del marketing y he de decir que disfruté mucho investigando sobre este tipo de traducción. Es increíble lo sensible que es el lenguaje en este campo y lo que puede llegar a afectar (para bien o para mal) la traducción. Así que me imagino tu quebradero de cabeza jaja

    Un saludo 🙂

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