Introducción al esperanto: historia y gramática

Historia:

El doctor Ludwik Lejzer Zamenhof editó en 1887 en Varsovia el primer libro dedicado a esta lengua, la que denominó como “lengua internacional”. Al hacerlo, utilizó el seudónimo Dr. Esperanto, que comenzó a usarse para denominar a la propia lengua.

En 1888 el periodista Leopold Einstein fundó el primer grupo de esperanto, y un año más tarde, en septiembre de 1889, este grupo fundaría la primera gaceta en esperanto “La Esperantisto. Gazeto por la amikoj de la Lingvo Esperanto” que se siguió publicando hasta junio de 1895. Esta es, sin duda, una buena fuente de información sobre los primeros años de esta lengua. La primera edición incluía un editorial en esperanto, alemán y francés, un fragmento de un ensayo de Zamenhof sobre el esperanto y el volapuk, e incluso un poema en alemán y en esperanto del propio Zamenhof firmado con el seudónimo Amiko.

Esta lengua llegó a España en 1898 de la mano del ex presidente de la Primera República Francisco Pi y Margall mediante un artículo publicado en el periódico “El Nuevo Régimen” (enero de 1898). Unos años más tarde, en 1903, se funda la primera sociedad dedicada a este idioma en España, llamada la Sociedad Española para la Propaganda del Esperanto. En países latinoamericanos también se fundaron asociaciones como la Asociación Argentina de Esperanto (1916) o la Sociedad Uruguaya de Esperanto (1924).

Durante unos años, el esperanto vivió un tiempo de auge en el que incluso llegó a permitirse la enseñanza de este idioma en las escuelas oficiales y universidades de países como España, país en el que se aprobó en 1911 la ley que así lo permitía.

Sin embargo, con la llegada de los autoritarismos a Europa, comenzó un receso en la propagación del esperanto. El partido Nacionalsocialista Alemán (o Partido Nazi) prohibió el esperanto en Alemania a principios de los años 30, y lo mismo hizo Stalin en la Unión Soviética. Al terminar la Guerra Civil Española, el régimen franquista también prohibió esta lengua y los gobiernos de estos tres países persiguieron a los esperantistas llegando incluso a enviarlos en muchos casos a campos de concentración.

A pesar de las prohibiciones, en 1947 se funda la Federación Española de Esperanto. Y en países como Venezuela y México se fundan asociaciones en los años 50.

En 1963 se creó en la Universidad de La Laguna la primera cátedra de esperanto del mundo, lo que demuestra que esta lengua seguía muy viva y había sobrevivido a las duras prohibiciones de los años 30 y 40.

Desde entonces, su popularidad ha tenido momentos de auge y de depresión, pero a día de hoy sigue más viva que nunca y, a pesar de estar muy lejos del lugar que Zamenhof se había imaginado que ocuparía este idioma, el esperanto es la lengua planificada internacional más hablada del mundo y sigue extendiéndose gracias a la globalización y a internet, gracias a, por ejemplo la versión en esperanto de la Wikipedia creada en 2001 o a que en 2012 Google Translate lo incluyera entre sus idiomas.

“Esta es la idea interna del esperanto: sobre una base lingüística neutral, eliminar las barreras entre los pueblos e ir acostumbrando a las personas a que vean en su prójimo solo a una persona y un hermano.”


L. L. Zamenhof, 1912

Gramática:

Desde un principio, el esperanto se creó para convertirse en una lengua internacional. Para conseguirlo, se creó una gramática simplista y regular.

El esperanto tiene 11 morfemas gramaticales (-o=substantivo, -e=adverbio, -j=plural, -n=acusativo, -i=infinitivo, -as=presente, -is=pasado, -os=futuro, -us=condicional, -u=imperativo y subjuntivo).

Solo tiene el artículo definido (no existe el indefinido, lo que en español serían un, una, unos, unas).

Ejemplos de cómo funcionan algunas categorías gramaticales:

Nombres:

Terminan en -o. El plural se forma añadiendo -j. Y el acusativo añadiendo -n.

Adjetivos y adverbios:

Los adjetivos terminan en -a y los adverbios en -e. El acusativo y el plural se forman igual que en el caso de los nombres. El comparativo se forma con la palabra pli (más) y el superlativo con plej (el/la/los/las más).

 Ej: La bruna hundo estas pli granda ol la nigraj katoj

                        (El perro marrón es más grande que los gatos negros)

Numerales:

unu, du, tri, kvar, kvin, ses, sep, ok, nau, dek, cent (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, y 100). Para formar los números a partir del 11 hasta el 999, se yuxtaponen los números escritos arriba. Por ejemplo: 900 sería naucent mientras que 90 sería naudek. Los ordinales se forman como los adjetivos: añadiendo -a al número. Quinto se dice kvina.

Verbos:

Las personas no se conjugan y los tiempos verbales se forman añadiendo un sufijo a la raíz. -as (presente), -is (pasado), -os (futuro), -us (condicional), -u (imperativo), -ant (infinitivo), -int (pasado activo), etc.

Ejemplos:

            Mi amas vin – te amo

            Mi amis vin – te amé

            Mi amos vin – te amaré

            Mi amus vin – te amaría

            Amu min – ámame


En esperanto es relativamente sencillo crear nuevas palabras simplemente uniendo palabras ya existentes o prefijos.

Por ejemplo:

Porko, porkino, porkejo, porkido, porkaro

Cerco, cerda, pocilga, lechón, piara

De “san” (salud, sano) se derivan palabras como “malsana” (enfermo), “malsanulo” (una persona enferma), “malsanulejo” (hospital) o “sanigilio” (remedio)


Enlaces externos

Fuentes:

Dasgupta, Probal. “Carlo Minnaja and Giorgio Silfer.Historio De La Esperanta Literaturo.” Language Problems and Language Planning, vol. 40, no. 3, 2016, pp. 316–319., doi:10.1075/lplp.40.3.06das.

Korzhenkov, Aleksandr (2009). Tonkin, Humphrey (ed.). Zamenhof: The Life, Works and Ideas of the Author of Esperanto. New York: Mondial. ISBN 978-1-59569-167-5. LCCN 2010926187. Retrieved November 16, 2017.

Schor, Esther (2016). Bridge of Words: Esperanto and the Dream of a Universal Language. New York: Henry Holt and Company. ISBN 978-1-42994-341-3. LCCN 2015018907. Retrieved November 16, 2017.

Wells, John. 1989 Lingvistikaj aspektoj de Esperanto («Aspectos lingüísticos del Esperanto»). Segunda edición. Rotterdam: Universala Esperanto-Asocio.

J.R.R. Tolkien

John Ronald Reuel Tolkien nació en Bloemfontein (Sudáfrica) en 1892, aunque en 1895 se mudó a Inglaterra con su madre Mabel y su hermano dos años menor Hilary Arthur Reuel Tolkien, donde vivió hasta su muerte.

Su padre, que se había quedado en Sudáfrica, murió en 1896, y su madre crió a ambos niños, ocupándose de su educación y proporcionándoles abundantes libros durante toda su infancia.

A finales 1904 de la diabetes se llevó la vida de Mabel dejando huérfanos a sus hijos de 11 y 13 años.

Ambos hermanos se mudaron con su tía Beatrice Suffield, donde Ronald descubrió el anglosajón y la literatura épica de Beowulf y Sir Gawain y el caballero verde, que influyó en sus posteriores obras literarias, como él mismo aseguró.

El padre Francis Xavier Morgan, tutor legal de los dos hermanos, los sacó de casa de su tía donde no parecían muy felices, y los alojó en casa del matrimonio Faulkner, donde Ronald conoció a Edith, que años después sería su mujer. Además, Tolkien se inspiró en Edith para la creación años más tarde del personaje de Lúthien, una elfa enamorada del mortal Beren (personaje inspirado en sí mismo).

Sin embargo, su tutor no estaba de acuerdo con la relación y le prohibió ver a Edith hasta que cumpliera los 21 años. Durante este tiempo, Ronald estudió en la King Edward’s School en Birmingham donde fundó junto a unos amigos el Tea Club and Barrovian Society (TCBS), un club literario para recitar tanto obras de otros autores como propias y realizar críticas constructivas entre sus componentes.

J.R.R. Tolkien consiguió una beca para el Exeter College de Oxford donde comenzó a estudiar clásicas, aunque se cambió a filología inglesa. Durante ese tiempo comenzaría a crear personajes e historias del mundo mitológico de la Tierra Media.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial en 1914, Tolkien estaba terminando los estudios los cuales finalizaría en 1915. Tras graduarse, ingresó en el cuerpo de Fusileros de Lancashire y, tras muchos meses de instrucción, partió hacia Francia en 1916.

En noviembre del mismo año volvió a Inglaterra afectado de “fiebre de las trincheras”. Durante el tiempo que estuvo convaleciente, comenzó a escribir El libro de los cuentos perdidos.

Los horrores de la guerra le sirvieron como inspiración para su primer libro: La caída de Gongolin y para las primeras historias sobre los elfos de la Tierra Media.

También trabajó brevemente para el Nuevo Diccionario Inglés (The New English Dictionary), el actual Oxford English Dictionary.

Ronald y Edith, casados desde 1916, tuvieron cuatro hijos, a los cuales J.R.R. Tolkien les escribía y leía historias, muchas de las cuales formaban parte del mundo de la Tierra Media.

Tolkien llegó a ser profesor de lengua inglesa y literatura y se especializó en inglés antiguo y medio en la universidad de Leeds (1920-1925) y con 33 años comenzó a trabajar como catedrático de anglosajón en la Universidad de Oxford (1925-1959). En 1926 Tolkien conoció a C.S. Lewis cuando ambos eran profesores de Oxford. Juntos formaron los Inklings junto con un pequeño grupo de amigos de Oxford. Para entonces, Tolkien ya había escrito varios relatos relacionados con el mundo de la Tierra Media, los cuales reescribió para compartir con este grupo. Fue entonces cuando, inspirándose en las leyendas de Atlántida, escribió La caída de Númenor.

Además de obras de ficción, Tolkien también realizó varias publicaciones académicas entre las que se encuentran una edición de Sir Gawain y el caballero verde (1925, con E.V Gordon) y una obra sobre Beowulf llamada Beowulf: los monstruos y los críticos (1936).

A finales de los años 20 comenzó a escribir una de sus obras más famosas, un cuento para niños titulado El Hobbit, el cual no se publicó hasta mediados de los años 30 cuando una antigua alumna, Elaine Griffth,s se interesó por el manuscrito (que Tolkien había dejado sin terminar) y convenció al escritor para que lo terminara y así poder publicarlo. El Hobbit supuso un éxito inmediato desde el momento de su publicación en 1937.

Tolkien presentó a la editorial otras de las obras del mundo de la Tierra Media pero no convencieron al editor, el cual le pidió que escribiera más sobre los hobbits. Este fue el origen de su obra más mundialmente conocida: El señor de los anillos.

Este libro se publicó en 1954 y fue un éxito apabullante que le seguía aportando ingresos tras su jubilación en 1959. Originalmente estaba pensado como un solo libro, aunque su extenso volumen hizo que a menudo se publicase (y se siga publicando) como una trilogía: La comunidad del anillo, Las dos torres y El retorno del rey. A día de hoy se han vendido más de 50 millones de copias y está traducido en unos 30 idiomas. Además, el director de cine Peter Jackson realizó una saga de películas basada en estos libros que alcanzó reconocimiento mundial desde que la primera saliera a la luz en 2001. El éxito llevó a Jackson a hacer una nueva saga en 2012, esta vez basada en el libro de El hobbit.

J.R.R Tolkien murió en una clínica de Bournemouth en 1973, 2 años después que su mujer, a la edad de 81 años.

Todas las historias que el autor escribió sobre la Tierra Media, las fue recopilando en el Silmarillion, el cual no llegó a finalizar. Su hijo Cristopher logró recopilar las obras que faltaban y publicarlo en 1977. Christopher Tolkien, recientemente fallecido el pasado 15 de enero de 2020, fue el hijo de los Tolkien que más se dedicó a la obra de su padre.

Tras la muerte de Roland, además de El Silmarillion, se publicaron otras obras de Tolkien como Las cartas de J.R.R. Tolkien (1981) o La leyenda de Sigurd y Gudrún (2009)

Pero si algo hace especial a Tolkien aparte de crear todo un mundo mitológico, es la creación de idiomas para dicho mundo. Amante del inglés antiguo y de las lenguas del norte de Europa, Tolkien forjó nuevas lenguas, algunas con su propio alfabeto, basándose en lenguas como el inglés antiguo, el finlandés o el nórdico antiguo. Pero como eso da para escribir unas cuantas tesis, le dedicaremos un artículo en otra ocasión.

Enlaces externos:
Páginas dedicadas a Tolkien

Expresiones en inglés perfectas para el invierno

En muchas partes del mundo, febrero es un mes frío en el que lo que más apetece es acurrucarse bajo las mantas con una bebida caliente en las manos. Aunque no siempre podemos darnos este lujo. También tenemos que ir ahí fuera y enfrentarnos a las inclemencias del tiempo (y, a veces, también a las de una lengua extranjera).

Desde este blog no podemos hacer que no tengas frío, pero sí que podemos ayudarte a hablar mejor sobre ello en inglés. Por eso hemos hecho una lista con expresiones en inglés perfectas para el invierno:

It’s nippy / it’s chillly

Ambas expresiones se utilizan para decir que hace frío cuando la temperatura no es tan baja como cuando utilizamos otras expresiones como, por ejemplo, it’s freezing, pero sí hace suficiente frío como para resultar incómodo.

It’s freezing (cold)

Aunque en realidad solo se refiere a temperaturas bajo cero, los angloparlantes utilizan esta expresión cuando ellos consideran que hace mucho frío (independientemente de cuánto frío haga). Es el siguiente nivel a un simple “¡qué frío hace!”.

It’s frosty

Frost es la helada o escarcha. Y decir que es frosty significa también en muchos casos que hace mucho frío.

It’s cold as (ice/f*ck…)

Literalmente significa que “(el tiempo) está tan frío como el hielo”, aunque la segunda parte se puede cambiar por otras palabras, algunas de ellas un poco malsonantes. Lo que podríamos traducir como “hace un frío de coj***”. Entre otras muchas traducciones similares.

It’s Arctic outside

¿Qué mejor forma de quejarse del frío que hace en la calle que comparándolo con el mismísimo Ártico? Pues eso.

It’s Arctic outside! Like… really.
It’s like the dead of winter out there

Pero si la expresión anterior no te convence, también puedes comparar la temperatura exterior con “the dead of winter”, o lo que es lo mismo: la parte más fría del invierno.

It’s brass monkey weather

Esta curiosa expresión de origen muy discutido se utiliza también para decir que hace muchísimo frío.

To warm up

Sería el equivalente en inglés a nuestro entrar en calor.

To wrap up warm

Nuestro abrigarse, o ponerse ropa de abrigo es lo que los ingleses dirían “envolverse caliente”, o to wrap up warm.

To put on lots of layers.

O lo que es lo mismo: ponerse muchas capas.

Y con esto ya estáis preparados para enfrentaros al duro invierno y quedaros bien a gusto quejándoos todo el día del frío que hace. Que, oye, eso no cambia el tiempo que hace pero ayuda a llevarlo mejor.

¿Quién es Margaret Atwood en realidad?

Si has llegado hasta aquí, seguramente hayas oído hablar de El cuento de la criada o de la autora de este libro: Margaret Atwood, o quizás, incluso de ambos. Pero, ¿quién es Margaret Atwood? Para todos aquellos que hemos estudiado la literatura del mundo anglosajón, Atwood ya forma parte fundamental de nuestras vidas, y es que esta autora canadiense lleva una vida dedicada a la escritura en la que no ha pasado desapercibida.

Atwood es una mujer crítica, sin miedo y que escribe sin que le tiemblen las manos, y defiende con sus discursos y sus textos los derechos de las mujeres desde que era muy joven. Hoy en día, se la considera una de las novelistas y poetisas más importantes del panorama actual. Nació en 1939 en Ottawa y creció en Ontario y Quebec. Se graduó en Artes en el Victoria College de la Universidad de Toronto y después realizó unos estudios de postgrado en el Radcliff College de Cambridge en Massachussets y en la Universidad de Harvard. Continuó vinculada al mundo universitario siendo profesora de literatura en varias universidades canadienses hasta que comenzó a dedicarse por completo a escribir a partir de 1972. Ha sido, además, presidenta de la Unión de Escritores de Canadá (1981 – 1982) y del Centro Canadiense del PEN Club Internacional de escritores (1984-1986).

Ha escrito más de 50 libros traducidos a más de 20 idiomas y publicados en más de 45 países y, aunque se ha hecho mundialmente famosa por su prosa de ciencia ficción, Atwood ha escrito además ensayos y relatos breves y ha publicado un total de 15 libros de poesía.

Fue precisamente su poesía lo primero que publicó esta autora allá por 1961: su colección Double Persephone, y va a publicar un libro de poesía titulado Dearly, que verá la luz seguramente a finales de este año 2020.

Muchos de sus poemas están inspirados en mitos, cuentos y leyendas, lo cual ha sido tema de interés para la escritora desde que era niña.

Margaret Atwood tiene el honor de haber recibido muchos galardones y títulos honoríficos, entre los que se encuentran el Premio Booker (2000, 2019), el Premio Franz Kafka (2017) el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán (2017), el Premio Nelly Sachs o el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (2008) entre otros muchos.

Su última novela, The Testaments, ya estaba nominada a los premios Giller y Booker incluso antes de que llegara a las librerías, y es que el fenómeno de la serie “el cuento de la criada” (2017) basada en su libro homónimo (1985) ha llevado la literatura de Atwood a públicos nuevos. Además de los premios que ha recibido la novela, la serie también ha sido galardonada con 8 premios Emmy y 2 globos de oro. Sin embargo, esta serie no es la primera adaptación de la novela, puesto que el director Volker Schlöndorff ya la había llevado a la gran pantalla en 1990.

Pero esta no es la única adaptación de obras de Atwood. La plataforma Netflix también hizo llegar su novela Alias Grace (1996) a las pantallas de personas de todo el planeta con la miniserie de mismo nombre que dirigió Mary Harron y que se estrenó en CBC en septiembre de 2017 y unos días más tarde en Netflix. En 2012, se estrenó Payback de la mano de Jennifer Baichwal basada en el libro de Atwood de Payback: Debt and the Shadow Side of Wealth. En 2003 se estrenó una serie que no está basada en sus obras si no en la propia Margaret Atwood, titulada The Atwood Stories, otra muestra más de lo que el mundo valora y aprecia a Atwood y su literatura.

you fit into me
like a hook into an eye

a fish hook
an open eye

You Fit Into Me, poema de Margaret Atwood (1971)

Enlaces de interés:

  • Toda la bibliografía
  • Lista completa de galardones y títulos honoríficos
  • Obras sobre la autora
  • Página web de Margaret Atwood
  • Artículo sobre Margaret Atwood en The Guardian (inglés)
  • Discurso de Margaret Atwood al recibir el Premio Príncipe de Asturias
  • Noticia reciente sobre Margaret Atwood en BBC MUNDO

Palabras casi imposibles de traducir

Las personas que utilizan dos o más lenguas en su día a día (sea por la razón que sea) me entenderán. Y es que hay veces que estás hablando en un idioma al que le falta la palabra que necesitas y que ese otro idioma sí que la tiene. ¿Os suena? Yo lo sufro constantemente, puesto que el alemán es un idioma muy concreto y tiene palabras que en español no existen para definir algo que en español describiríamos utilizando más de una palabra.

Aunque mi mayor problema lo tengo precisamente con la palabra “destemplado”, puesto que los alemanes ni siquiera conocen el concepto de “tener frío, aunque no lo hace porque te has quedado frío”. Para ellos, si tienen frío, es que lo hace. Y seguramente enciendan la calefacción calentando la habitación a temperaturas propias del núcleo terráqueo (grado arriba, grado abajo). Mis mejores amigos ya han aprendido esta palabra hasta el punto de que una de ellas me dijo un día en alemán: “ahora me doy cuenta de que estoy muy a menudo destemplada”. Básicamente, al tener una palabra que lo defina ahora es capaz de reconocer este fenómeno. Algo así como pasa con algunas lenguas de los inuit y sus innumerables palabras para definir los distintos tipos de nieve que nosotros no podríamos ni reconocer.

Todo esto me dio que pensar y decidí comenzar la investigación con la ayuda de Don Google, mis libros y mis amigos provenientes de todos los rincones de planeta para haceros una lista de palabras “intraducibles”:

Mangala (sueco): el reflejo de la luna en el agua en forma de camino.

Meraki (griego): volcarse de todo corazón en hacer algo como cocinar y haciéndolo con creatividad y mucho cariño.

Kilig (tagal): las “mariposas en el estómago” en situaciones románticas.

Jugaad (hindi): asegurarse de que las cosas se realizan, aunque no se tengan muchos medios para ello.

Fika (sueco): juntarse para hablar y darse un respiro de las rutinas del día a día, normalmente para beber café y comer dulces normalmente durante largo tiempo.

Löyly (finés): el vapor de la sauna al echar agua sobre las brasas.

Hiraeth (galés): echar de menos algo (épocas, personas, animales, objetos, etc.) que quizás ya no exista o no pueda volver a formar parte de tu vida. También se puede utilizar la nostalgia o la morriña que descendientes de inmigrantes sienten hacia la tierra de sus ancestros aunque ellos mismos no hayan estado allí nunca. También la nostalgia que se siente hacia Gales o hacia el pasado galés.

Tíma (islandés): no tener la intención de gastar dinero en algo en concreto a pesar de poder permitírselo.

Komorebi (japonés): los rayos del sol que se cuelan entre las hojas de los árboles.

Toska (ruso): sentir nostalgia del lugar en el que naciste.

Gigil (tagal): el incontrolable deseo de abrazar con fuerza a una persona solo porque la amas.

Kalsarikänni (finés): quedarse solo en casa emborrachándose en ropa interior.

Razljubit (ruso): el sentimiento que tienes por alguien de quien estuviste enamorado. La amarga sensación al desenamorarse.

Gjensynsglede (noruego): la alegría de reencontrarse con alguien después de haber estado mucho tiempo sin verse.

Saudade (portugués): sentir nostalgia, morriña o añoranza por algo que no se tiene.

Destemplado (español): tener frío cuando no lo hace. Por ejemplo, cuando una persona está parada durante mucho tiempo después de haber hecho ejercicio y haber sudado. También cuando se tiene fiebre.

Cafuné (portugués brasileño): acariciar el pelo de una persona suavemente con los dedos.

Culaccino (italiano): la marca que dejan los vasos en la mesa.

Plimpplampplettere (neerlandés): ¿conoces el “juego” de lanzar una piedra al lago para que vaya dando “saltitos” sobre el agua? Pues bien, a ese juego es a lo que los holandeses llaman Plimpplampplettere.

Hyggelig (danés): la sensación cálida, positiva y de estar cómodo que sientes cuando estás con amigos o personas que aprecias.

Wanderlust (alemán): esas ansias de viajar y explorar.

Jayus (indonesio): los chisten tan, tan malos que resultan graciosos precisamente por lo malos que son. También se llama así a las personas que cuentan esos chistes.

Kummerspeck (alemán): el sobrepeso causado por comer de forma excesiva debido a un estado emocional inestable o sencillamente cuando se está triste.

Boketto (japonés): quedarse mirando la nada sin pensar en algo en concreto.

Karelu (tulu): la marca que deja algo ajustado en la piel.

Struisvogelpolitiek (neerlandés): hacer como que no te has dado cuenta de que algo malo ha pasado y actuar como si nada.

Mamihlapinatapai (yagán): piensa en esas situaciones en las que una persona muy cercana a ti y tú os miráis y sabéis exactamente lo que estáis pensando y lo que vais a hacer en ese momento. Los yaganes tienen una palabra para eso: mamihlapinatapai.

Resfeber (sueco): los nervios y el pulso acelerado del viajante junto antes de comenzar el viaje.

Tiám (farsi): el brillo en los ojos cuando conoces a alguien nuevo.

Poronkusema (finlandés): la distancia que un reno puede caminar sin cansarse antes de hacer un descanso.

Warmduscher (alemán): literalmente significa “persona que se ducha con agua caliente”. Se refiere normalmente a la persona que no está dispuesta a esforzarse y a salir de su zona de confort.

Murr-ma (wagiman): buscar algo en el agua solo con los pies.

Drachenfutter (alemán): el regalo que una persona le da a otra que está enfadada con la primera, normalmente se utiliza en el contexto de pareja. Literalmente significa “forraje para dragones”.

Szimpatikus (húngaro): a veces conocemos a alguien y desde el primer momento tenemos la sensación de que son buenas personas, aunque los acabemos de conocer. En esos casos podemos definir a estas personas como “szimpatikus”.

Iktsuarpok (inuit): salir constantemente a comprobar si alguien viene.

Sobremesa (español): tiempo que se pasa a la mesa después de haber comido, normalmente para pasar un rato con los otros comensales.

Pålegg (noruego): todo los alimentos que se pueden poner o untar en una rebanada de pan.

Tsundoku (japonés): comprar un libro y dejarlo sin haberlo leído, normalmente junto a otros libros que tampoco has leído.

Naz (urdu): el orgullo y la tranquilidad de saber que alguien te ama de forma incondicional.

Cotisuelto (español caribeño): quien lleva la camisa siempre fuera de los pantalones.

Waldeinsamkeit (alemán): la sensación positiva que proviene de estar solo en el bosque.

La lista puede hacerse interminable, pero lo dejamos aquí… de momento. Si a alguien entre nuestros lectores se le ocurre otra palabra, que no dude en ponerse en contacto con nosotros y alimentar al monstruo lingüista que llevamos dentro y está ansioso de conocer más curiosidades sobre las lenguas del mundo.

45 “idioms” para expresar emociones en inglés

Una de las formas de mostrar un buen conocimiento de una lengua es el uso de las frases idiomáticas. Conocer frases hechas además te ayudará a expresar mejor lo que quieres decir.

Por eso te traemos unos ejemplos de idioms en inglés para expresas emociones.

 

Felicidad

  • To be as pleased as Punch = estar muy contento o satisfecho.
  • To be in seventh heaven = estar extremadamente feliz.
  • To be on top of the world (también: to be over the moon) = estar muy feliz.
  • To be thrilled to bits = estar muy feliz y emocionado.

 

Tristeza

  • To be as miserable as sin = estar terriblemente triste
  • To be downhearted = estar triste.
  • To have a long face = tener apariencia triste.

 

Estar aburrido, harto

  •  To be browned off = estar aburrido.
  • To be bored to tears (también: bored to distraction / to death). Estar muerto de aburrimiento
  • To be bored silly: estar muy aburrido.
  • To be cheesed off: estar enfadado, aburrido o frustrado.

 

Miedo

  • To be in a cold sweat = estar en estado de shock o tener mucho miedo.
  • To be rooted to the spot = estar paralizado por el miedo.
  • To be scared to death = estar terriblemente asustado.
  • To go white as a sheet = palidecer de miedo.

 

Preocupación, nervios

  • To be keyed up = estar en tensión.
  • To be like a cat on hot bricks = estar nervioso e inquieto.
  • To be on tenterhooks = tener incertidumbre y estar nervioso por lo que va a pasar.
  • To have something on one’s mind = estar preocupado por algo.
  • To go to pieces = estar tan abatido tras un suceso duro que no se es capaz de vivir con normalidad
  • To be in a stew = estar preocupado o tenso por algo.

 

Estar confuso

  • To be all at sea = estar perplejo y desconcertado
  • To be at sixes and sevens = estar confuso y sentir incertidumbre.
  • To be out of one’s depth = estar en una situación difícil de manejar.

 

Enfado

  • To be hopping mad = estar muy enfadado.
  • To be hot under the collar = estar cabreado o avergonzado.
  • To go off at the deep end = perder los papeles, enfadarse mucho.
  • To go spare = Perder los nervios.
  • To go off the deep end = enfadarse o disgustarse hasta perder el control de las emociones.

 

Sorpresa

  • To be gobsmacked = estar muy sorprendido
  • That’s a turn up for the books! = se dice cuando ha ocurrido algo sorprendente.
  • You could have knocked me down with a feather! = se dice para enfatizar lo sorprendido que se estaba al enterarse de algo en concreto.

 

Hostilidad, apatía

  • To have a go at somebody = criticar duramente a alguien.
  • To tear somebody off a strip = hablar con rabia sobre alguien porque hizo algo mal.
  • To avoid somebody like the plague = evitar por completo a alguien.
  • To cut somebody down to size = bajarle los humos a alguien.
  • To be (as) hard as nails = ser una persona fría y apática.

 

Amor, cariño, admiración

  • Carry the torch for someone = tener sentimientos por alguien con quien no se puede tener una relación.
  • To be head over heels in love = estar muy enamorado.
  • Love me, love my dog = se dice cuando se quiere expresas que alguien tiene que querer todo sobre ti, incluyendo las personas a las que tú quieres.
  • Sweet nothings = las personas que se quieren a menudo se dicen “sweet nothings”. Es decir, palabras sin demasiado contenido pero cariñosas.
  • To take a fancy for someone = desarrollar cariño por alguien (no necesariamente de forma romántica).
  • To think the sun rises and sets on him = considerar que esa persona es la más maravillosa del mundo.
  • To think the world of someone = admirar mucho a alguien.
  • To be/mean the world to = ser muy importante para alguien

Consejos para hacer una buena presentación oral

Os presentamos una lista de pautas que mejorarán vuestras presentaciones y os ayudarán a perder el miedo de hablar en público:

  1. Organiza tu presentación:

Sigue una estructura clara que ayude a tu interlocutor a no perderse.

  1. Practica:

Repite tu discurso, ya sea solo o en frente de alguien de confianza. De esta forma, te darás cuenta de lo que se puede mejorar y podrás antecederte a posibles imprevistos, además de que saber el texto te dará seguridad en ti mismo, que se verá reflejada en tu presentación.

  1. Conoce bien tu tema:

Si vas a hablar de un tema que no tienes tan controlado, prepáratelo mejor en casa. Lee, ve vídeos o documentales sobre el tema, escucha o pregunta a alguien que sepa más sobre ello, etc. Si te enfrentas a tu público sabiendo que conoces bien el tema del que estás hablando, te dará la seguridad que necesitas para hacer una presentación excelente. Sabrás que podrás improvisar si tienes que salirte del guion, y sabrás responder a las preguntas, si te las hacen. Y si no supieras responderlas, al menos sabrías que no es por tu falta de conocimientos en el tema, lo que ayudará a que no pierdas la confianza en ti mismo.

  1. Sé breve:

Asegúrate, eso sí, de incluir los puntos más importantes que quieres transmitir. Pero sin irte por las ramas o si no, tu interlocutor comenzará a aburrirse.

  1. No leas, habla:

Que el discurso sea fluido y natural. Leer hace que le resulte más complicado al interlocutor poder seguir tu charla, por lo que acabará perdiendo la concentración y comenzarás a ver caras de aburrimiento y algún que otro bostezo.

  1. Incluye algo que capte la atención de la audiencia:

Como una anécdota o un dato sorprendente, por ejemplo. Yo esto también lo utilizo en mis clases, y si consigo ganarme a adolescentes poco motivados, también puedes ganarte a tu audiencia.

  1. Dale ritmo a tu discurso:

No hables con el mismo tono de voz (también llevaría a enfrentarte a una audiencia durmiéndose delante de tus narices).

  1. Apóyate en tu lenguaje corporal:

Pero sin pasarte. Puedes practicar delante de alguien de confianza para que este te diga qué transmite tu lenguaje corporal y así poder trabajar en ello. Llegará un punto en el que lo tengas lo suficientemente automatizado como para no pensar en ello y que salga de forma natural.

  1. Termina con un final que cale:

Algo breve que englobe la idea que quieres transmitir y que la audiencia recuerde mucho tiempo después de que haya terminado tu charla.

  1. Permítete cometer errores:

Recuerda, eres humano. Y tu audiencia también lo es. Puedes equivocarte. Si esto pasa, tómatelo con humor, haz una broma o simplemente quítale hierro al asunto. Tu audiencia le dará la importancia que tu demuestres que tiene.

 

Y lo más importante: ¡sal a pasarlo bien!

Online resources in Spanish

As we have constantly said in other posts, learning a language is not only about learning vocabulary by heart or repeating the same grammar exercises. You can also practice your language skill using other means.

In this post, we created a list of some resources with content in Spanish which you may find useful:

Cuando tu tía Concha viaja a Argentina – palabras que no siempre significan lo mismo

Desde hace un tiempo vivo en un ambiente muy internacional en el que la gente de mi día a día proviene de todas las partes del planeta pero que usamos el alemán como lengua franca, así que juntarme en pequeños grupos con hispano-parlantes es verdaderamente relajante precisamente porque nos entendemos con mucha facilidad. Pero, ¿de verdad nos entendemos tan bien como nuestros amigos no hispano-parlantes creen?

Un día íbamos un mexicano, dos bolivianos, una colombiana y yo, española (de la Cantabria profunda) en el autobús cuando yo dije que tenía agujetas mientras me miraba los antebrazos. Tardaron en reaccionar, hasta que el mexicano, que ha vivido un año en Castilla y León, abrió el debate: “sé a lo que te refieres porque ya lo escuché más veces en ese contexto pero para mí agujetas son esto” (se señaló los cordones de los zapatos). Yo no daba crédito pero he de decir que se me dibujó una sonrisa de oreja a oreja en la cara. ¡Me encantan estas cosas! Así que decidí apuntar más palabras que para cada uno significan algo distinto.

Pues resulta que la porra de los policías en México es macana mientras que porra es cabeza en Colombia. En España las fresas, o frutillas, como dirían en Argentina, las comemos con nata pero, oye, en México también son fresas lo que en Colombia llamarían gomelo y en España serían los pijos y las pijas y… bueno, no vayas diciendo nada de tu amiga la pija en Honduras porque se podría malinterpretar, tanto como lo de correrse en España, aunque tu amigo boliviano solo te esté pidiendo que te desplaces; pero cuidado, españolito, cuando digas que vas a “coger” algo en México. ¿No es para volverse loco? Yo cojo el autobús, mis amigos mexicanos agarran el camión y los canarios cogen la guagua, mientras que esto último te puede llevar a la cárcel en Chile donde un guagua es un bebé.

Si alguien te mama en España, te está emborrachando, pero cuidado con ponerle un “la” delante del verbo. Si consigue emborracharte, estarás mamado o borracho, pero también ebrio o embriagado. Mis amigos bolivianos, cuando no han bebido dicen que están sanos, en España dicen que están sanos cuando no tienen ni un catarro, aunque se hayan pasado con el vino, mientras que de quien no ha bebido se dice que está sereno.

 En México si alguien mama es que es alguien que te harta, lo que yo diría que es un cansino o pesado (o algo peor), sin embargo, un pesado es el que pesa mucho para mis amigas bolivianas.

Yo las playeras las uso para hacer deporte y obviamente me las pongo en los pies ¿obviamente? Para los mexicanos lo obvio es que te cubran el torso, pues una playera es lo que para mí es una camiseta, mientras que en algunos sitios las playeras son las chanclas, o chancletas, o sandalias. Lo que yo llamo playeras, en Asturias son playeros, pero muchos otros las conocen como bambas, deportivas, espáis

Yo friego mi suelo con la fregona y el caldero, mis amigas bolivianas trapean el piso con el trapeador y la cubeta, a esto último se le llama cubo en casi toda España pero bueno, yo es que soy de Cantabria; provincia en la que el cerdo es un chon, o lo que es lo mismo: gochu en Asturias o chancho en Bolivia.

Yo si “manejo” es que tengo buen control sobre algo, pero en algunos países manejan su auto. Yo en cambio tengo coche, lo que otros llamarían carro. Pero para mí un carro es el de los caballos.

Al camarero yo le pido un zumo de pomelo pero ellos le piden al mesero un jugo de toronja. Y hablando de beber, en España nos vamos de cañas o nos tomamos unas birras, en México unas chelas y en Colombia unas pocholas. Aunque si decimos cerveza, creo que aquí no hay confusión.

Pero dentro de mi propio país he tenido algunos malentendidos al salir de la zona de Cantabria y Asturias (al vivir en Oviedo me di cuenta de que tenemos muchas expresiones que se utilizan en ambas provincias pero que no se entienden en el resto de España). En Cantabria, por ejemplo, llevar a alguien horcajadas es llevarlo a cuchus. Cuando algo abunda, es que hay a esgaya o asgaya (lo que también he escuchado en Asturias). Si te pones al sol, estarás a la testera’l sol. La baza es el retrete. Y jarcia es esa gente a la que es recomendable no juntarse. Pindiu es empinado. Y los cántabros no nos sentamos en el césped sino en el verde. Las zarzas en mi pueblo son las rajas y los tojos los helechos (con la h aspirada, si quieres que nos suene más natural). Aselarse es ponerse cómodo (sí, como las gallinas. Pero en Cantabria lo usamos también para las personas. Porque sí, porque somos así). Acaldar es ordenar, y si no acaldas nunca tu habitación, seguramente seas un bardal, lo que en otras zonas fuera de Cantabria llamarían “ser un desastre”. Cerner es alborotar, enredar, o meter las narices donde no te llaman. Y si ciernes, eres un cerneor. Jamar es comer, y lambión es aquel al que le gusta jamar (sobre todo dulce). Si tienes sinciu es que tienes muchas ganas de comer algo, por ejemplo algo triscón (crujiente). Una persona lumia es descarada, atrevida o repipi. Papo es el moflete; palabra que no suena muy bien en otras zonas (como aprendí a las duras) y lo que también aprendí al vivir con gente fuera de Cantabria es que la rodea o rodilla, es el trapo de cocina.

Pinar es poner de pie, y cuando digo que “no sé ni dónde estoy piná” es que estoy perdida o desorientada, o que no sé lo que está pasando.

Y después de nueve años de haber dejado atrás mi tierruca, sigo viviendo momentos en los que no sé dónde estoy piná. Pero he de decir que me encanta. Contadnos vuestros momentos en los que no sabíais ni dónde estabais pinaos, cuando un amigo de otra zona hispanohablante usó un palabro que no habíais escuchado nunca. ¡Necesitamos seguir alimentando el monstruo filólogo que llevamos dentro! Y os gustan conocer las diferencias en el léxico de distintas regiones, te invitamos a pasarte por este post sobre cómo se traducen los acentos o dialectos en películas u obras literarias.

Aprender vocabulario jugando

A la hora de aprender un idioma siempre hay una parte del aprendizaje que se nos “atraganta” más de lo que debería y no nos permite avanzar. Nos aburre repetir los mismos ejercicios una y otra vez, y eso nos frustra hasta el punto de que muchos abandonan en este momento. Hay una forma de evitarlo: jugando.

Y si el juego tiene algo de competición sana, mucho mejor, así tendrás otra motivación para seguir intentándolo y pasarás un buen rato con otras personas mientras practicas inglés.

Estos son algunos de los juegos que yo he utilizado en mis clases:

  • ¿Quién es quién?: este mítico juego de mesa es perfecto para aquellos que están iniciando su aprendizaje. Con este juego se practican las preguntas y respuestas en el presente simple, así como vocabulario básico para describir. Intenta jugar con alguien que tenga un nivel más alto de inglés, para que te pueda corregir si cometes errores. Y al final, de tanto repetir las mismas construcciones, te saldrán natural cuando te sueltes a hablar inglés.
  • Tabú: ¿Os resulta familiar esa situación en la que te falta una palabra y no encuentras la forma de definirla? El tabú es perfecto para aprender a salir airoso de esa situación, además de ir practicando construcciones que usarías en tu día a día.

Yo suelo utilizar el tabú para machacar un campo semántico en concreto, en muchas ocasiones, relacionado con el trabajo de mis alumnos para que puedan comenzar a manejarse en su propio campo, pero también sirve con cualquier tema (se pueden encontrar fácilmente fichas en inglés en internet o puedes hacerlas tú mismo).

  • Palabras encadenadas: con este juego ganarás rapidez a la hora de buscar el léxico. Cuanto más juegues, más fácil te resultará encontrar la palabra adecuada, y más vocabulario acumularás.
  • ¿Quién soy?: todos los participantes llevan un papel en la frente que los demás hayan elegido y cada uno de ellos intentará adivinar qué pone haciendo preguntas. Es perfecto para ganar fluidez con el presente simple, aunque también puedes hacer otras versiones con las que puedes practicar otros tiempos verbales. Por ejemplo, usando personajes históricos, para que las preguntas siempre sean en pasado.
  • Gallinita ciega: con distintas variantes de la gallinita ciega podemos practicar cómo dar y recibir direcciones. Por ejemplo, uno de los jugadores tiene los ojos vendados y tiene que hacer un recorrido con obstáculos mientras que otro jugador le va guiando sin tocarle, solo dándole instrucciones como “gira a la izquierda”, “da dos pasos hacia la derecha”, etc.
  • Scrabble: Si todavía luchas con la ortografía en inglés, el Scrabble es tu juego. Te ayudará a repasar vocabulario que ya conoces, aprender el que tu contrincante utiliza, y corregir el temido spelling en inglés.
  • Veo, veo: o lo que en inglés sería “I spy, with my little eye, something beginning with…”. También para estudiantes en un nivel inicial que quieren practicar el presente simple a la vez que aprenden vocabulario. ¿Quieres decir algo, pero no conoces su nombre en inglés? Búscalo en el diccionario y ya habrás aprendido una palabra nueva.
  • Pictionary. Aprende vocabulario mientras practicas las preguntas. Te aconsejo jugar a una versión más lenta de este juego para que te dé tiempo a formular una pregunta en vez de decir solamente el nombre de lo que crees que significa el dibujo. De esta forma conseguirás aprender bien cómo es la estructura de las preguntas en inglés.
  • Un, dos, tres… responda otra vez. Hasta los más jóvenes conocen aquel famoso programa de la televisión española cuya base podemos utilizar para aprender nuevo vocabulario o afianzar el que ya hemos aprendido. Consiste en decir una lista de palabras dentro de un campo semántico hasta que uno de los participantes repita un término o no sepa ninguno más.
  • Bingo: el juego por excelencia para practicar los números. Utiliza solo números del 1 al 10 o incluye números más altos dependiendo del nivel. Añade pequeños premios para el ganador y pequeños “retos” para el perdedor, que incluyan, por ejemplo, que los perdedores cuenten algo en inglés.

 

Y hasta aquí los juegos que he ido recordando de los que he utilizado hasta ahora en mis clases. Seguramente me haya dejado alguno en el tintero, así que no olvidéis volver a Translinked de vez en cuando para ver las nuevas ideas que vamos incluyendo.