Introducción al esperanto: historia y gramática

Historia:

El doctor Ludwik Lejzer Zamenhof editó en 1887 en Varsovia el primer libro dedicado a esta lengua, la que denominó como “lengua internacional”. Al hacerlo, utilizó el seudónimo Dr. Esperanto, que comenzó a usarse para denominar a la propia lengua.

En 1888 el periodista Leopold Einstein fundó el primer grupo de esperanto, y un año más tarde, en septiembre de 1889, este grupo fundaría la primera gaceta en esperanto “La Esperantisto. Gazeto por la amikoj de la Lingvo Esperanto” que se siguió publicando hasta junio de 1895. Esta es, sin duda, una buena fuente de información sobre los primeros años de esta lengua. La primera edición incluía un editorial en esperanto, alemán y francés, un fragmento de un ensayo de Zamenhof sobre el esperanto y el volapuk, e incluso un poema en alemán y en esperanto del propio Zamenhof firmado con el seudónimo Amiko.

Esta lengua llegó a España en 1898 de la mano del ex presidente de la Primera República Francisco Pi y Margall mediante un artículo publicado en el periódico “El Nuevo Régimen” (enero de 1898). Unos años más tarde, en 1903, se funda la primera sociedad dedicada a este idioma en España, llamada la Sociedad Española para la Propaganda del Esperanto. En países latinoamericanos también se fundaron asociaciones como la Asociación Argentina de Esperanto (1916) o la Sociedad Uruguaya de Esperanto (1924).

Durante unos años, el esperanto vivió un tiempo de auge en el que incluso llegó a permitirse la enseñanza de este idioma en las escuelas oficiales y universidades de países como España, país en el que se aprobó en 1911 la ley que así lo permitía.

Sin embargo, con la llegada de los autoritarismos a Europa, comenzó un receso en la propagación del esperanto. El partido Nacionalsocialista Alemán (o Partido Nazi) prohibió el esperanto en Alemania a principios de los años 30, y lo mismo hizo Stalin en la Unión Soviética. Al terminar la Guerra Civil Española, el régimen franquista también prohibió esta lengua y los gobiernos de estos tres países persiguieron a los esperantistas llegando incluso a enviarlos en muchos casos a campos de concentración.

A pesar de las prohibiciones, en 1947 se funda la Federación Española de Esperanto. Y en países como Venezuela y México se fundan asociaciones en los años 50.

En 1963 se creó en la Universidad de La Laguna la primera cátedra de esperanto del mundo, lo que demuestra que esta lengua seguía muy viva y había sobrevivido a las duras prohibiciones de los años 30 y 40.

Desde entonces, su popularidad ha tenido momentos de auge y de depresión, pero a día de hoy sigue más viva que nunca y, a pesar de estar muy lejos del lugar que Zamenhof se había imaginado que ocuparía este idioma, el esperanto es la lengua planificada internacional más hablada del mundo y sigue extendiéndose gracias a la globalización y a internet, gracias a, por ejemplo la versión en esperanto de la Wikipedia creada en 2001 o a que en 2012 Google Translate lo incluyera entre sus idiomas.

“Esta es la idea interna del esperanto: sobre una base lingüística neutral, eliminar las barreras entre los pueblos e ir acostumbrando a las personas a que vean en su prójimo solo a una persona y un hermano.”


L. L. Zamenhof, 1912

Gramática:

Desde un principio, el esperanto se creó para convertirse en una lengua internacional. Para conseguirlo, se creó una gramática simplista y regular.

El esperanto tiene 11 morfemas gramaticales (-o=substantivo, -e=adverbio, -j=plural, -n=acusativo, -i=infinitivo, -as=presente, -is=pasado, -os=futuro, -us=condicional, -u=imperativo y subjuntivo).

Solo tiene el artículo definido (no existe el indefinido, lo que en español serían un, una, unos, unas).

Ejemplos de cómo funcionan algunas categorías gramaticales:

Nombres:

Terminan en -o. El plural se forma añadiendo -j. Y el acusativo añadiendo -n.

Adjetivos y adverbios:

Los adjetivos terminan en -a y los adverbios en -e. El acusativo y el plural se forman igual que en el caso de los nombres. El comparativo se forma con la palabra pli (más) y el superlativo con plej (el/la/los/las más).

 Ej: La bruna hundo estas pli granda ol la nigraj katoj

                        (El perro marrón es más grande que los gatos negros)

Numerales:

unu, du, tri, kvar, kvin, ses, sep, ok, nau, dek, cent (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, y 100). Para formar los números a partir del 11 hasta el 999, se yuxtaponen los números escritos arriba. Por ejemplo: 900 sería naucent mientras que 90 sería naudek. Los ordinales se forman como los adjetivos: añadiendo -a al número. Quinto se dice kvina.

Verbos:

Las personas no se conjugan y los tiempos verbales se forman añadiendo un sufijo a la raíz. -as (presente), -is (pasado), -os (futuro), -us (condicional), -u (imperativo), -ant (infinitivo), -int (pasado activo), etc.

Ejemplos:

            Mi amas vin – te amo

            Mi amis vin – te amé

            Mi amos vin – te amaré

            Mi amus vin – te amaría

            Amu min – ámame


En esperanto es relativamente sencillo crear nuevas palabras simplemente uniendo palabras ya existentes o prefijos.

Por ejemplo:

Porko, porkino, porkejo, porkido, porkaro

Cerco, cerda, pocilga, lechón, piara

De “san” (salud, sano) se derivan palabras como “malsana” (enfermo), “malsanulo” (una persona enferma), “malsanulejo” (hospital) o “sanigilio” (remedio)


Enlaces externos

Fuentes:

Dasgupta, Probal. “Carlo Minnaja and Giorgio Silfer.Historio De La Esperanta Literaturo.” Language Problems and Language Planning, vol. 40, no. 3, 2016, pp. 316–319., doi:10.1075/lplp.40.3.06das.

Korzhenkov, Aleksandr (2009). Tonkin, Humphrey (ed.). Zamenhof: The Life, Works and Ideas of the Author of Esperanto. New York: Mondial. ISBN 978-1-59569-167-5. LCCN 2010926187. Retrieved November 16, 2017.

Schor, Esther (2016). Bridge of Words: Esperanto and the Dream of a Universal Language. New York: Henry Holt and Company. ISBN 978-1-42994-341-3. LCCN 2015018907. Retrieved November 16, 2017.

Wells, John. 1989 Lingvistikaj aspektoj de Esperanto («Aspectos lingüísticos del Esperanto»). Segunda edición. Rotterdam: Universala Esperanto-Asocio.

¿Quién es Margaret Atwood en realidad?

Si has llegado hasta aquí, seguramente hayas oído hablar de El cuento de la criada o de la autora de este libro: Margaret Atwood, o quizás, incluso de ambos. Pero, ¿quién es Margaret Atwood? Para todos aquellos que hemos estudiado la literatura del mundo anglosajón, Atwood ya forma parte fundamental de nuestras vidas, y es que esta autora canadiense lleva una vida dedicada a la escritura en la que no ha pasado desapercibida.

Atwood es una mujer crítica, sin miedo y que escribe sin que le tiemblen las manos, y defiende con sus discursos y sus textos los derechos de las mujeres desde que era muy joven. Hoy en día, se la considera una de las novelistas y poetisas más importantes del panorama actual. Nació en 1939 en Ottawa y creció en Ontario y Quebec. Se graduó en Artes en el Victoria College de la Universidad de Toronto y después realizó unos estudios de postgrado en el Radcliff College de Cambridge en Massachussets y en la Universidad de Harvard. Continuó vinculada al mundo universitario siendo profesora de literatura en varias universidades canadienses hasta que comenzó a dedicarse por completo a escribir a partir de 1972. Ha sido, además, presidenta de la Unión de Escritores de Canadá (1981 – 1982) y del Centro Canadiense del PEN Club Internacional de escritores (1984-1986).

Ha escrito más de 50 libros traducidos a más de 20 idiomas y publicados en más de 45 países y, aunque se ha hecho mundialmente famosa por su prosa de ciencia ficción, Atwood ha escrito además ensayos y relatos breves y ha publicado un total de 15 libros de poesía.

Fue precisamente su poesía lo primero que publicó esta autora allá por 1961: su colección Double Persephone, y va a publicar un libro de poesía titulado Dearly, que verá la luz seguramente a finales de este año 2020.

Muchos de sus poemas están inspirados en mitos, cuentos y leyendas, lo cual ha sido tema de interés para la escritora desde que era niña.

Margaret Atwood tiene el honor de haber recibido muchos galardones y títulos honoríficos, entre los que se encuentran el Premio Booker (2000, 2019), el Premio Franz Kafka (2017) el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán (2017), el Premio Nelly Sachs o el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (2008) entre otros muchos.

Su última novela, The Testaments, ya estaba nominada a los premios Giller y Booker incluso antes de que llegara a las librerías, y es que el fenómeno de la serie “el cuento de la criada” (2017) basada en su libro homónimo (1985) ha llevado la literatura de Atwood a públicos nuevos. Además de los premios que ha recibido la novela, la serie también ha sido galardonada con 8 premios Emmy y 2 globos de oro. Sin embargo, esta serie no es la primera adaptación de la novela, puesto que el director Volker Schlöndorff ya la había llevado a la gran pantalla en 1990.

Pero esta no es la única adaptación de obras de Atwood. La plataforma Netflix también hizo llegar su novela Alias Grace (1996) a las pantallas de personas de todo el planeta con la miniserie de mismo nombre que dirigió Mary Harron y que se estrenó en CBC en septiembre de 2017 y unos días más tarde en Netflix. En 2012, se estrenó Payback de la mano de Jennifer Baichwal basada en el libro de Atwood de Payback: Debt and the Shadow Side of Wealth. En 2003 se estrenó una serie que no está basada en sus obras si no en la propia Margaret Atwood, titulada The Atwood Stories, otra muestra más de lo que el mundo valora y aprecia a Atwood y su literatura.

you fit into me
like a hook into an eye

a fish hook
an open eye

You Fit Into Me, poema de Margaret Atwood (1971)

Enlaces de interés:

  • Toda la bibliografía
  • Lista completa de galardones y títulos honoríficos
  • Obras sobre la autora
  • Página web de Margaret Atwood
  • Artículo sobre Margaret Atwood en The Guardian (inglés)
  • Discurso de Margaret Atwood al recibir el Premio Príncipe de Asturias
  • Noticia reciente sobre Margaret Atwood en BBC MUNDO

Palabras casi imposibles de traducir

Las personas que utilizan dos o más lenguas en su día a día (sea por la razón que sea) me entenderán. Y es que hay veces que estás hablando en un idioma al que le falta la palabra que necesitas y que ese otro idioma sí que la tiene. ¿Os suena? Yo lo sufro constantemente, puesto que el alemán es un idioma muy concreto y tiene palabras que en español no existen para definir algo que en español describiríamos utilizando más de una palabra.

Aunque mi mayor problema lo tengo precisamente con la palabra “destemplado”, puesto que los alemanes ni siquiera conocen el concepto de “tener frío, aunque no lo hace porque te has quedado frío”. Para ellos, si tienen frío, es que lo hace. Y seguramente enciendan la calefacción calentando la habitación a temperaturas propias del núcleo terráqueo (grado arriba, grado abajo). Mis mejores amigos ya han aprendido esta palabra hasta el punto de que una de ellas me dijo un día en alemán: “ahora me doy cuenta de que estoy muy a menudo destemplada”. Básicamente, al tener una palabra que lo defina ahora es capaz de reconocer este fenómeno. Algo así como pasa con algunas lenguas de los inuit y sus innumerables palabras para definir los distintos tipos de nieve que nosotros no podríamos ni reconocer.

Todo esto me dio que pensar y decidí comenzar la investigación con la ayuda de Don Google, mis libros y mis amigos provenientes de todos los rincones de planeta para haceros una lista de palabras “intraducibles”:

Mangala (sueco): el reflejo de la luna en el agua en forma de camino.

Meraki (griego): volcarse de todo corazón en hacer algo como cocinar y haciéndolo con creatividad y mucho cariño.

Kilig (tagal): las “mariposas en el estómago” en situaciones románticas.

Jugaad (hindi): asegurarse de que las cosas se realizan, aunque no se tengan muchos medios para ello.

Fika (sueco): juntarse para hablar y darse un respiro de las rutinas del día a día, normalmente para beber café y comer dulces normalmente durante largo tiempo.

Löyly (finés): el vapor de la sauna al echar agua sobre las brasas.

Hiraeth (galés): echar de menos algo (épocas, personas, animales, objetos, etc.) que quizás ya no exista o no pueda volver a formar parte de tu vida. También se puede utilizar la nostalgia o la morriña que descendientes de inmigrantes sienten hacia la tierra de sus ancestros aunque ellos mismos no hayan estado allí nunca. También la nostalgia que se siente hacia Gales o hacia el pasado galés.

Tíma (islandés): no tener la intención de gastar dinero en algo en concreto a pesar de poder permitírselo.

Komorebi (japonés): los rayos del sol que se cuelan entre las hojas de los árboles.

Toska (ruso): sentir nostalgia del lugar en el que naciste.

Gigil (tagal): el incontrolable deseo de abrazar con fuerza a una persona solo porque la amas.

Kalsarikänni (finés): quedarse solo en casa emborrachándose en ropa interior.

Razljubit (ruso): el sentimiento que tienes por alguien de quien estuviste enamorado. La amarga sensación al desenamorarse.

Gjensynsglede (noruego): la alegría de reencontrarse con alguien después de haber estado mucho tiempo sin verse.

Saudade (portugués): sentir nostalgia, morriña o añoranza por algo que no se tiene.

Destemplado (español): tener frío cuando no lo hace. Por ejemplo, cuando una persona está parada durante mucho tiempo después de haber hecho ejercicio y haber sudado. También cuando se tiene fiebre.

Cafuné (portugués brasileño): acariciar el pelo de una persona suavemente con los dedos.

Culaccino (italiano): la marca que dejan los vasos en la mesa.

Plimpplampplettere (neerlandés): ¿conoces el “juego” de lanzar una piedra al lago para que vaya dando “saltitos” sobre el agua? Pues bien, a ese juego es a lo que los holandeses llaman Plimpplampplettere.

Hyggelig (danés): la sensación cálida, positiva y de estar cómodo que sientes cuando estás con amigos o personas que aprecias.

Wanderlust (alemán): esas ansias de viajar y explorar.

Jayus (indonesio): los chisten tan, tan malos que resultan graciosos precisamente por lo malos que son. También se llama así a las personas que cuentan esos chistes.

Kummerspeck (alemán): el sobrepeso causado por comer de forma excesiva debido a un estado emocional inestable o sencillamente cuando se está triste.

Boketto (japonés): quedarse mirando la nada sin pensar en algo en concreto.

Karelu (tulu): la marca que deja algo ajustado en la piel.

Struisvogelpolitiek (neerlandés): hacer como que no te has dado cuenta de que algo malo ha pasado y actuar como si nada.

Mamihlapinatapai (yagán): piensa en esas situaciones en las que una persona muy cercana a ti y tú os miráis y sabéis exactamente lo que estáis pensando y lo que vais a hacer en ese momento. Los yaganes tienen una palabra para eso: mamihlapinatapai.

Resfeber (sueco): los nervios y el pulso acelerado del viajante junto antes de comenzar el viaje.

Tiám (farsi): el brillo en los ojos cuando conoces a alguien nuevo.

Poronkusema (finlandés): la distancia que un reno puede caminar sin cansarse antes de hacer un descanso.

Warmduscher (alemán): literalmente significa “persona que se ducha con agua caliente”. Se refiere normalmente a la persona que no está dispuesta a esforzarse y a salir de su zona de confort.

Murr-ma (wagiman): buscar algo en el agua solo con los pies.

Drachenfutter (alemán): el regalo que una persona le da a otra que está enfadada con la primera, normalmente se utiliza en el contexto de pareja. Literalmente significa “forraje para dragones”.

Szimpatikus (húngaro): a veces conocemos a alguien y desde el primer momento tenemos la sensación de que son buenas personas, aunque los acabemos de conocer. En esos casos podemos definir a estas personas como “szimpatikus”.

Iktsuarpok (inuit): salir constantemente a comprobar si alguien viene.

Sobremesa (español): tiempo que se pasa a la mesa después de haber comido, normalmente para pasar un rato con los otros comensales.

Pålegg (noruego): todo los alimentos que se pueden poner o untar en una rebanada de pan.

Tsundoku (japonés): comprar un libro y dejarlo sin haberlo leído, normalmente junto a otros libros que tampoco has leído.

Naz (urdu): el orgullo y la tranquilidad de saber que alguien te ama de forma incondicional.

Cotisuelto (español caribeño): quien lleva la camisa siempre fuera de los pantalones.

Waldeinsamkeit (alemán): la sensación positiva que proviene de estar solo en el bosque.

La lista puede hacerse interminable, pero lo dejamos aquí… de momento. Si a alguien entre nuestros lectores se le ocurre otra palabra, que no dude en ponerse en contacto con nosotros y alimentar al monstruo lingüista que llevamos dentro y está ansioso de conocer más curiosidades sobre las lenguas del mundo.

Canciones para mejorar nuestro inglés

Tras casi 10 años impartiendo clases de inglés, me he enfrentado a un gran número de dificultades y he tenido la suerte de tener un alumnado muy variado. Esto ha hecho que vaya desarrollando estrategias de enseñanza basada en el tipo de alumno que tengo delante y sus dificultades específicas a la hora de adquirir el lenguaje. Pero si hay algo que tengo más que demostrado es lo útil que resulta el uso de canciones a la hora de mejorar la pronunciación u otros aspectos de una lengua.

Normalmente recomiendo saber más sobre los gustos musicales del estudiante puesto que resultará más sencillo y agradable trabajar con una canción de su gusto. Y como ya he dicho, he tenido alumnos de todo tipo así que he ido tomando canciones de muchos estilos para mis ejercicios. Además, intento que las canciones tengan cierto mensaje o algo que me dé más juego para seguir trabajando con ella a otros niveles. Por ejemplo, uno de mis alumnos es gran fan de U2, así que aproveché este hecho para trabajar su pronunciación con una de las canciones del famoso grupo irlandés y que dejara de lado la a veces difícil de entender pronunciación de los hispano-parlantes que acaban de comenzar a aprender inglés. Elegí la canción Sunday, Bloody Sunday con la que corrigió la pronunciación de “bloody”, entre otras palabras, y además se enganchó a la historia de Irlanda del Norte. Esto nos dio interesantes temas de conversación en clase, y de lectura fuera de los horarios lectivos. Escogí esta canción porque sé lo importante que es involucrar a alguien en la cultura del idioma en el que está estudiando. Con él fue Irlanda del Norte. Con otra alumna fue de la cultura estadounidense de la que se acabó enamorando a través de artistas como Joan Baez.

Esta es una lista de las que he utilizado recientemente y el tipo de ejercicios que he hecho con ellas:

  • Con Sunday, Bloody Sunday de U2 me enfrentaba a un alumno que había empezado hacía pocos meses a estudiar inglés, por lo que me centré en la pronunciación y le expliqué de qué hablaba la canción. Leímos varias veces la canción. Al principio yo decía unas pocas palabras, y él las repetía, así hasta que se aprendió cómo se pronunciaba cada palabra. De deberes le mandé que se aprendiera bien la pronunciación porque el próximo día me la iba a leer. Además le pedí que leyera un poco sobre la historia de esa canción y que me hiciera una redacción sobre el tema. En la siguiente clase corregimos dicha redacción, me leyó la canción con su correcta pronunciación y a continuación iniciamos un debate sobre los hechos narrados en la canción. Mi alumno disfrutó mucho de aquella lección (al igual que yo) y la mejora fue notable.

  • Counting stars de Onerepublic me sirvió para darle un repaso a los tiempos verbales y a su vez machacar la pronunciación. La alumna para la que preparé los ejercicios con esta canción ya tenía un nivel mucho más avanzado, sin embargo, su pronunciación seguía estancada en ciertos aspectos. Me aproveché de la cantidad de rimas que tiene esta canción sin las cuales no sonaría bien para que la alumna llegara a asociar “signs”, “line” o “find” al mismo diptongo. Le preparé el típico ejercicio con huecos en blanco que tendría que rellenar al escuchar la canción (precisamente con las palabras que rimaban entre sí), de esta forma trabajaría la comprensión auditiva, la ortografía y la pronunciación al mismo tiempo. Además, para el día siguiente le pedí que, además de aprendérsela con la pronunciación correcta como siempre pido, que me buscara otra canción de este grupo en la que también hubiera un tipo de rima semejante. Al hacer esto, descubrió un gran número de canciones que le gustaban e hizo que comenzara a escuchar este grupo a diario continuando así con su progreso con el inglés.

  • Con Listening to the Man de George Ezra también trabajé las formas verbales. En este caso mi alumno tenía que cambiar todas las formas verbales: los presentes a sus pasados correspondientes y los futuros a condicional. Es decir, tenía que cambiar el presente simple de “I feel your head resting heavy…” por “I felt your head resting heavy…” La clara pronunciación de George Ezra, las repeticiones en esta canción y el ritmo relativamente lento resultaron de gran ayuda para el estudiante.

  • Tuve un alumno gran fan de las divas norteamericanas con el que un día dimos el tema de las condicionales, así que me salió casi automático prepararle algo con If I were a Boy de Beyoncé. Tras aprender la correcta pronunciación de la letra y tratar más en profundidad construcciones como la famosa “if I were”, le pedí que escribiera su propia versión de la canción. Las condiciones eran que tenía que tener rima y que tenía que tener la construcción “if I were”, pero no hacía falta que dijera “if I were a girl”, por ejemplo, por lo que podía dejar volar su imaginación. El estudiante escribió una canción que se llamaba “if I were a toy” y empezó a contar todo lo que haría si fuera un juguete. Me reí muchísimo con aquel ejercicio y él disfrutó mientras interiorizaba el uso del condicional.

Como ya os podréis imaginar, en casi 10 años me ha dado tiempo a hacer un sinfín de ejercicios con canciones (y por supuesto, otro tipo de ejercicios para mejorar el inglés), así que preguntad sin miedo o compartid con nosotras nuevas ideas que tengáis en la sección de comentarios. Sharing is caring 🙂

Gema

Declaración de intenciones

 

Somos de las que nos quedamos con la boca abierta cuando viajamos. Somos de las que no nos gusta hacer turismo sino mezclarnos y adentrarnos en la vida de cada lugar. Nos encanta observar, quedarnos en el aeropuerto absorbiendo pinceladas de culturas diferentes. Viajar en el metro, en el autobús y asombrarnos con la belleza de las distintas lenguas que se hablan.

¿No os ha pasado nunca? Nuestra profesión, que tanto nos apasiona, deja de lado cualquier ideología, pensamiento político, prejuicio social… nuestra profesión nos permite maravillarnos al escuchar a gente que habla un idioma distinto al nuestro. Disfrutamos cuando entendemos la lógica (o no) de una lengua, cuando somos capaces de comunicarnos con distintas culturas y, especialmente, cuando gracias a nosotras dos o varias personas pueden entenderse o llegar a un acuerdo. Y sí, eso es la traducción, eso es la interpretación, eso es la mediación. Es satisfacer las necesidades comunicativas de la sociedad cuando hay “barreras” lingüísticas. Sentir que entre los kilómetros, las diferencias culturales y los distintos idiomas existen “puentes” construidos por gente como nosotras.

Y nos reímos, igual que vosotros, cuando viajamos y no entendemos nada. Nos desesperamos cuando queremos expresar algo y no sabemos cómo, y acabamos gesticulando como si de  una discusión de mimos se tratase. Y siempre recordamos cuando fuimos a pedir “lentejas” en vez de “lentes de contacto” a una farmacia, o un “oso” en vez de una “cerveza” en un pub.

Por todo esto, por la satisfacción que nos produce empezar algo por nosotras mismas, por la felicidad que nos da saber que nuestro trabajo en el que tanto empeño ponemos ayuda a la gente a abrirse al mundo y expresarse, a darse a conocer, hacer negocios, defenderse, viajar y explorar, hoy queremos lanzar nuestro proyecto públicamente.

Hoy es toda una declaración de intenciones. Hoy queremos dedicarnos a lo que nos hace felices. ¡Entrad y echad un ojo!

Marta.

 

Choque de culturas

Mientras revisaba un texto en inglés, previamente traducido del alemán por una húngara, no podía evitar analizar la mezcla de culturas que se atisbaban en el mismo.

El alemán no es precisamente un idioma que se deje traducir con facilidad. La precisión de su vocabulario o el orden de sus oraciones suponen un reto para cualquier profesional, especialmente para alguien cuya lengua materna no es ninguna de las dos lenguas de trabajo.

El resultado en este caso era un texto que requería un esfuerzo excesivo para su correcta comprensión, aun así, estoy segura de que un gran número de lectores no conseguiría entender la totalidad del mismo. Esta brecha en la comunicación se debe principalmente al hecho de que se necesita tener ciertos conocimientos lingüísticos y culturales, a pesar de que el texto está dirigido a jóvenes sin estudios universitarios y que muy probablemente no tengan ningún contacto con la cultura y lengua alemanas.

La revisión de este texto, por tanto, se ha convertido en una laboriosa tarea de “sanación” en la que intento hacer llegar el mensaje a sus receptores. Para ello, con el texto original junto a la traducción, y manteniéndome en contacto con la traductora, analizo desde el punto de vista lingüístico y cultural cada segmento con el objetivo de romper la barrera que impide la comunicación.

Un ejemplo presente en este texto pero aplicable a otros tantos es el tipo de vocabulario “tabú” que varía de una cultura a la otra. Mientras en unas culturas la diferencia entre decir “personas discapacitadas” o “personas con discapacidad” no es relevante, en otras puede ser algo determinante en cuanto a que puede herir sensibilidades. Por supuesto, la intención del emisor no es en ningún caso ofender a nadie y, en el texto original, seguramente elija siempre los términos más adecuados para cada caso. Sin embargo, una traducción demasiado literal que no se adapta a la cultura meta puede llevar a malentendidos con consecuencias muy diversas. Pero este tipo de elecciones no varía solo de una cultura a otra, sino también de un contexto a otro, como podría ser que el uso genérico del masculino resulte sexista en ciertos casos mientras que en otros no afecte al resultado final.

Esto es, en definitiva, solo un recordatorio de la profundidad de la labor de la traducción, que muchas veces se nos presenta en forma de encrucijada en la que cuesta elegir el camino correcto y otras tantas como un callejón sin salida.

Gema