Matilde Zapata Borrego (Sevilla, 30 de noviembre de 1906 – Santander, 28 de mayo de 1938) fue una periodista y activista social que encabezó el diario regional La Región tras el asesinato de su marido, Luciano Malumbres, durante los primeros meses de la Guerra Civil Española. Su vida representa un compromiso profundo con la causa republicana y los derechos de las mujeres, en tiempos de represión y censura progresiva.
Una trayectoria marcada por el compromiso político y profesional
Matilde creció en Santander, donde su padre trabajaba como conserje en la Escuela Náutica. Desde muy joven se vinculó a la militancia: presidió el Grupo Infantil Socialista y más tarde se integró en las Juventudes Socialistas locales.
Durante la Segunda República comenzó a colaborar en La Región, diario dirigido por su esposo Luciano Malumbres, destacado periodista y presidente del Ateneo Popular de Santander. Tras el asesinato de él en junio de 1936, ella asumió la dirección del periódico hasta su cierre en 1937.
Al mismo tiempo, trabajaba como auxiliar en la Biblioteca Municipal de Santander, combinando su labor cultural con la periodística.
Un giro radical en tiempos turbulentos
En junio de 1937, Matilde Zapata se afilió al Partido Comunista, lo que influyó en el giro ideológico del periódico, transformándolo en una publicación abierta en defensa de la causa obrera y progresista.
Sin embargo, cuando las tropas franquistas tomaron Santander en agosto de 1937, Matilde se refugió en Asturias y trató de huir a Francia. Sin embargo la flota franquista la capturó y volvió a llevar a la ciudad, donde la juzgaron en un Consejo de Guerra sin garantías legales. La condenaron a muerte y fusilaron el 28 de mayo de 1938 en las tapias del cementerio de Ciriego.
En medio de ese horror, se recuerda que ante la ejecución múltiple, pidió a su carcelero que una de las dos pistolas usadas para fusilarla quedara para él, como gesto de dignidad frente a la violencia.
Memoria e iniciativa ciudadana
A pesar del silencio impuesto por cuatro décadas de franquismo, la figura de Matilde Zapata ha sido objeto de reconocimiento histórico. En 2007, una calle de Santander fue dedicada a su nombre. Sin embargo, la colocación de una placa conmemorativa no ocurrió hasta 2024, lo que generó debate entre vecinos y colectivos memorialistas de Cueto, el barrio donde vivía.
Además, desde 2024, el Foro de Periodismo Matilde Zapata, impulsado por el Colegio de Periodistas de Cantabria, rinde homenaje a su legado mediante encuentros con profesionales del periodismo y la comunicación en Santander, promoviendo la reflexión sobre el rol de la prensa y la memoria histórica.
Una pionera y símbolo de resistencia
Matilde Zapata fue una figura emblemática que simbolizó la lucha por la visibilidad femenina en el periodismo y la defensa de la libertad de expresión en un contexto político hostil. Su vida se entrelaza con la de otros periodistas republicanos represaliados, como su marido Luciano Malumbres, y con una visión de prensa comprometida con los trabajadores y la igualdad.
Hoy, recuperarla implica honrar la valentía de quienes ejercieron el periodismo desde la cultura, la ética y la resistencia ante la censura política.
Matilde Zapata representa la voz de una periodista que no se amedrentó ante la violencia política y que continuó diciendo su verdad desde las páginas de un diario regional. Su historia ilumina el camino de quienes creen en la palabra como herramienta de libertad y justicia. Recuperar su memoria es, hoy más que nunca, un acto de reparación y reconocimiento para el periodismo valiente de ayer y de mañana.


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